Cómo hablar de dinero con los niños según su edad

Imagina esto: estás en el supermercado y tu pequeño de 6 años te pregunta, «¿Por qué no podemos comprar todo lo que queremos?» o «¿De dónde sale el dinero?». Te quedas congelada por un segundo, ¿verdad? No estás sola, amiga. Muchos padres nos sentimos así, como si necesitáramos un café bien cargado antes de abordar estos temas.

La magia desaparecida de las tarjetas «infinitas»

Te comparto algo que me pasó. Cuando mis sobrinos eran pequeños y salíamos al parque o lugares de juegos, constantemente pedían cosas. Cuando les decíamos «ya no hay dinero», ellos preguntaban «¿por qué?». Para ellos, el dinero era algo mágico e infinito. Veían el cajero automático como una máquina genial que daba billetes solo apretando botones y las tarjetas les parecían portales a recursos ilimitados.

En ese momento, no les expliqué más porque consideraba que eran muy pequeños para entender. ¡Qué error! Ya de adolescentes, hablaban de «tener mucho dinero» refiriéndose al de sus padres o al de todos los que los queremos. El dinero que les dábamos lo gastaban sin pensar, incluso lo perdían sin darle importancia porque sabían que habría más.

Esta experiencia me enseñó que dejarlos con dudas, dar respuestas ambiguas o tratar el dinero como un tabú les hace daño a largo plazo. Crecen sin conocer el valor del dinero y sin saber tomar decisiones acertadas. Aprenden a trabajar para ganar dinero, pero no a hacer que el dinero trabaje para ellos.

¿Por qué es tan importante empezar temprano?

Según datos de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), el 75% de los adultos latinoamericanos tiene conocimientos financieros insuficientes. Y no es sorprendente: en la mayoría de nuestros países, solo el 35% de los niños recibe algún tipo de educación financiera antes de los 12 años.

Un estudio de la Universidad de Cambridge reveló que los hábitos financieros se forman alrededor de los 7 años. ¡Así es! Mucho antes de lo que pensábamos.

Consejos prácticos para iniciar conversaciones financieras desde los 5 años

De 5 a 7 años: Los conceptos básicos

  • Usa monedas reales: Permite que toquen, cuenten y jueguen con monedas (supervisados, claro). Esto hace tangible algo que normalmente es abstracto.
  • Explica la diferencia entre «necesitar» y «querer»: «Necesitamos comprar frutas para estar sanos, pero queremos ese chocolate como un gusto especial.»
  • Introduce el concepto de esperar: «Hoy no podemos comprar ese juguete, pero podemos ahorrar un poco cada semana.»

De 8 a 10 años: Un paso más allá

  • Habla sobre tu trabajo: Explícales de forma sencilla cómo ganas dinero y por qué trabajas.
  • Dales pequeñas responsabilidades financieras: Una pequeña mesada les permite practicar decisiones con dinero real.
  • Usa ejemplos cotidianos: Cuando pagues las cuentas, explícales de manera sencilla: «Así como pagamos por la comida, también pagamos por la luz que usamos.»

Actividades cotidianas que enseñan sobre el valor del dinero

  1. La lista del supermercado con presupuesto: Dale a tu hijo $100 pesos y pídele que elija frutas dentro de ese presupuesto. Verás qué interesantes son sus decisiones.
  2. El frasco de los deseos vs. necesidades: Tengan dos frascos donde pueden guardar imágenes o notas de cosas que necesitan y cosas que desean. Revísenlos juntos periódicamente.
  3. Día de mercadito en casa: Pongan precio a algunos juguetes o libros y jueguen a comprar y vender, practicando el uso del dinero.
  4. La reunión familiar financiera: Una vez al mes, hablen de algún objetivo familiar (como una salida especial) y cómo todos pueden contribuir.

Cómo «Alexis y Audrey aprenden a ahorrar» hace divertido el aprendizaje financiero

Mi libro «Alexis y Audrey aprenden a ahorrar» no es solo un libro – ¡es una experiencia compartida! Diseñado como un libro para colorear, ofrece la oportunidad perfecta para que tú y tu pequeño pasen momentos divertidos, aprendiendo y conviviendo.

Lo especial de este libro es que no requiere que los niños sepan leer, sumar o restar, ya que está pensado para pequeños desde los 5 años. Sin embargo, mientras colorean y se divierten, van absorbiendo conceptos financieros fundamentales a través de personajes entrañables y situaciones cotidianas.

El valor de las actividades impresas vs. digitales

En esta era digital, nuestros pequeños están constantemente expuestos a pantallas que ofrecen gratificación instantánea. Según la CEPAL, los niños latinoamericanos pasan en promedio 5 horas diarias frente a pantallas, y esto tiene un impacto directo en su capacidad de espera y paciencia.

Las actividades impresas como colorear, recortar o seguir instrucciones en papel:

  • Desarrollan la paciencia y la concentración
  • Fortalecen la motricidad fina
  • Permiten un proceso más reflexivo
  • Crean momentos de conexión real entre padres e hijos

Por eso, libros como «Alexis y Audrey aprenden a ahorrar» no solo enseñan finanzas, sino que también construyen esa capacidad de satisfacción postergada tan esencial para el ahorro y la inversión.

Un pequeño consejo final

No necesitas ser experta en finanzas para hablar de dinero con tus hijos. Lo importante es empezar, ser honesta y hacer del dinero un tema normal en casa, no un tabú. Como dice un proverbio africano: «Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado». En la educación financiera de nuestros hijos, queremos que lleguen lejos, ¿no crees?


No olvides que durante marzo estaré en la Feria del Libro de Yucatán en el Centro de Convenciones Siglo 21 de Mérida, donde encontrarás ejemplares de «Alexis y Audrey aprenden a ahorrar» a precio especial de preventa, ¡más económico que en Amazon! Una oportunidad perfecta para iniciar la educación financiera de tus pequeños con una herramienta divertida y efectiva.

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