Seguros de vida y patrimoniales: Protege lo que más importa

La mayoría tenemos un seguro porque la empresa donde trabajamos nos lo proporciona, o lo contratamos en el banco porque nos lo ofrecen muy económico comparado con una aseguradora tradicional. Creemos que con eso basta. Cuando se vence, a veces hay quien ya no lo renueva porque lo considera un «gasto innecesario», prefiriendo usar ese dinero en algo más tangible.

Pero he visto de primera mano lo que pasa cuando tomamos esa decisión.

Cuando la realidad golpea sin aviso

Una amiga durante la pandemia se quedó sin trabajo y, por ende, sin el seguro de vida que la empresa pagaba. Comenzó a trabajar como repartidora en su moto. El seguro de su moto también había vencido y decía que «no le alcanzaba», pero siempre tenía para andar de fiesta.

La primera vez tuvo un accidente leve con la moto, un golpecito causado por un automovilista distraído que manejaba viendo su teléfono. El tipo se hizo responsable y le pagó los daños porque había testigos. Ella me dijo: «¿Ves? No necesito seguro».

Pero la segunda vez… un conductor ebrio en una camioneta la impactó de tal forma que mi amiga estuvo en terapia intensiva una semana. Su moto quedó destrozada y el responsable se fugó. Su familia no tenía para los gastos, entre los amigos cooperamos con lo poco que teníamos, pero al final falleció.

Aún se deben las cuentas del hospital, los gastos funerarios y una serie de deudas de tarjetas que dejó, porque su familia no avisó de su defunción a tiempo. Si ella hubiera tenido mínimo el seguro de vida, ese dinero podría haber servido para cubrir todo eso.

Otra historia que no debería repetirse

Una empleada doméstica que trabaja haciendo limpieza de casa en casa fue a una nueva residencia. El pitbull del lugar la atacó, dejándole varias mordidas en brazos, piernas y espalda. La dueña de la casa no tenía seguro de responsabilidades ni de mascota por daños a terceros. Esta mujer obviamente la demandó por la agresión del perro y por sus gastos médicos que ya suman más de $50,000 pesos.

Ni quiero contarte del caso de mis amigos Cristi y Argel. Ellos se acababan de mudar juntos y tenían tres perritos, su adoración. Un día, por accidente, los perritos comieron restos de un fertilizante muy tóxico que estaba en la basura de un vecino. No se dieron cuenta hasta que empezaron los síntomas. Claro que los llevaron a urgencias y se les dio tratamiento, pero desgraciadamente no había mucho qué hacer más que sacrificarlos para que no sufrieran.

Los gastos veterinarios fueron carísimos y eso fue en 2021. Al día de hoy siguen pagando la tarjeta de crédito con los intereses de ese gasto y siguen sin tener un seguro médico para sus mascotas. Tienen ahora dos perritos que aman, pero que siguen desprotegidos.

Un seguro es para cualquier eventualidad inesperada que nos pueda pasar.

Nadie tiene garantizada la vida y menos la estabilidad financiera.

¿Por qué nos resistimos tanto a los seguros?

Es curioso cómo podemos justificar el gasto de mil pesos en una cena, pero nos parece «caro» pagar 800 pesos mensuales por un seguro que podría salvar a nuestra familia del desastre financiero.

Creo que es porque los seguros son invisibles hasta que los necesitas. Es como el cinturón de seguridad: no lo sientes hasta que hay un accidente. Pero ahí está, protegiéndote cuando más lo necesitas.

La mentalidad de «a mí no me va a pasar» es humana, pero también es peligrosa. Como padres, como parejas, como personas responsables, nuestro trabajo no es solo vivir el presente, sino proteger el futuro de quienes dependen de nosotros.

Los seguros esenciales que SÍ necesitas

1. Seguro de Vida

Este es el más importante si tienes personas que dependen económicamente de ti.

¿Cuánto necesito?

  • Una regla práctica: 10 veces tu ingreso anual
  • O suficiente para que tu familia mantenga su nivel de vida por 5-10 años
  • Mínimo: cubrir deudas + gastos funerarios + educación de los hijos

Tipos principales:

  • Temporal: Más barato, te cubre por un período específico (10, 20, 30 años)
  • Permanente: Más caro, pero tiene valor de ahorro y te cubre toda la vida

Mi recomendación para la mayoría: Empieza con un seguro temporal mientras tus hijos son pequeños y tienes más deudas. Es más accesible y cumple el objetivo principal.

2. Seguro de Gastos Médicos Mayores

El IMSS o ISSSTE están bien para cosas básicas, pero cuando necesitas atención especializada, cirugías complejas o tratamientos costosos, no son suficientes.

Lo que debe incluir:

  • Hospitalización y cirugías
  • Medicamentos dentro del hospital
  • Honorarios médicos
  • Estudios de diagnóstico
  • Terapias de rehabilitación

Tip importante: Si tienes hijos, asegúrate de que estén incluidos hasta los 25 años si estudian.

3. Seguro de Daños para tu Casa

Tu casa probablemente es tu patrimonio más grande. En México, con sismos, huracanes e inundaciones, no protegerla es un riesgo enorme.

Coberturas básicas:

  • Incendio y rayo
  • Daños por fenómenos hidrometeorológicos (huracanes, granizo, inundación)
  • Sismos y erupciones volcánicas
  • Robo con violencia
  • Responsabilidad civil

4. Seguro para tu Auto

Si lo necesitas para trabajar, es esencial. Pero más allá del obligatorio, considera:

  • Amplia cobertura: Te protege contra robo total, daños propios y a terceros
  • Responsabilidad civil: Protege tu patrimonio si causas daños a otros

5. Seguro para Mascotas (Sí, en serio)

Después de la historia de Cristi y Argel, no puedo no incluirlo. Los gastos veterinarios de emergencia pueden ser devastadores.

Lo básico que debe cubrir:

  • Accidentes y emergencias
  • Cirugías
  • Hospitalización
  • Algunos incluyen consultas de rutina y vacunas

Cómo elegir sin que te vean la cara

Investiga y compara

  • No te quedes con la primera cotización
  • Usa comparadores en línea (Rastreator, Comparabien)
  • Lee las exclusiones con lupa
  • Pregunta sobre descuentos (por pago anual, por tener varios seguros con la misma compañía)

Entiende lo que estás comprando

  • Suma asegurada: Cuánto te van a pagar máximo
  • Deducible: Lo que tú pagas antes de que entre el seguro
  • Coaseguro: El porcentaje que compartes con la aseguradora después del deducible
  • Exclusiones: Lo que NO está cubierto

No sobreasegures ni subprotejas

  • Sobreasegurar es tirar dinero
  • Subproteger es arriesgarte al desastre
  • Actualiza tus seguros cada año según cambios en tu vida

Los errores más caros que debes evitar

  1. Mentir en tu solicitud: Si mientes sobre tu salud o estilo de vida, pueden cancelar tu póliza justo cuando la necesites.
  2. No leer las exclusiones: «Pensé que cubría eso» son palabras famosas antes del desastre.
  3. Dejar que se venzan: Si dejas que tu seguro se venza y después quieres renovar, pueden aplicarte nuevas condiciones o exclusiones.
  4. No reportar cambios importantes: Si cambias de trabajo, te mudas, o hay cambios en tu salud, repórtalo.
  5. Elegir solo por precio: El más barato no siempre es el mejor. A veces pagamos menos para recibir menos.

Cuánto debería gastar en seguros

Como regla general, destina entre el 10% y 15% de tus ingresos a todos tus seguros combinados. Sí, suena como mucho, pero considera esto: un solo evento sin seguro podría acabar con el 100% de tu patrimonio.

Prioriza así:

  1. Seguro de vida (si tienes dependientes)
  2. Gastos médicos mayores
  3. Auto (si lo necesitas para trabajar)
  4. Casa/departamento
  5. Mascotas y otros

El costo de NO tener seguros

Mi amigo de la historia inicial casi pierde la vida y aún paga las consecuencias financieras. Don Marcial dejó a sus hijos endeudados cuando debería haber sido un momento de duelo, no de crisis económica. Cristi y Argel siguen pagando por una tragedia que pasó hace años.

¿Cuánto cuesta eso en estrés, en relaciones familiares afectadas, en oportunidades perdidas?

Un seguro no evita que pasen cosas malas, pero sí evita que las cosas malas se conviertan en tragedias financieras que persigan a tu familia por años.

La tranquilidad no tiene precio

Cuando tienes seguros adecuados, duermes diferente. Sabes que si algo pasa, tu familia estará protegida. Que si te enfermas, podrás recibir la mejor atención sin quebrar a los tuyos. Que si un huracán daña tu casa, podrás reconstruir.

No es pesimismo, es amor en forma de protección financiera.

¿Quieres profundizar más en el tema?

Si después de leer este artículo tienes dudas específicas sobre seguros o quieres conocer más detalles sobre cómo proteger adecuadamente tu patrimonio y familia, te invito a que veas mi charla con el Licenciado Jaime Aguilar, agente de seguros en Monterrey, donde resolvemos las preguntas más frecuentes sobre seguros y analizamos casos reales.

Una pregunta para reflexionar

Si algo te pasara mañana, ¿tu familia tendría que pedir cooperachas o podrían mantener su vida con dignidad mientras se adaptan a la nueva realidad?

Si la respuesta no te gusta, ya sabes qué hacer.

¿Necesitas ayuda para proteger a tu familia?

Elegir los seguros correctos puede ser abrumador. Hay tantas opciones, tantos términos técnicos, tantas cosas en letra pequeña que es fácil sentirse perdido o tomar decisiones incorrectas.

Este mes, en nuestro curso de finanzas personales, incluimos un módulo completo sobre seguros donde te enseño cómo calcular exactamente qué necesitas, cómo comparar opciones y cómo no pagar de más.

Y en nuestro servicio de coaching financiero, podemos revisar tu situación específica y diseñar una estrategia de protección que se ajuste a tu realidad y presupuesto.

Porque proteger a tu familia no debería ser una decisión que tomes a ciegas.

No esperes a necesitar los seguros para darte cuenta de su importancia. Para entonces, ya será demasiado tarde.

Tu familia merece estar protegida. Tú mereces dormir tranquilo.

Deja un comentario