Una Lección Aprendida en 2011
Aún recuerdo el 2011 como si fuera ayer. Mis sobrinos, que en ese entonces eran unos enanos, siempre decían que yo era su tía favorita. Me llenaba de alegría saber que tenía con quién jugar y compartir momentos especiales. Pero había un problema: yo trabajaba como asistente de gerente administrativo en una plaza comercial, encargándome de mover y administrar el dinero de dos tiendas. Mi día comenzaba y terminaba en la oficina.
Cuando ellos tenían vacaciones, me esperaban emocionados para jugar, y yo contaba las horas para salir. Aunque dedicaba mis fines de semana a ellos, sentía que no era suficiente. Quería más tiempo, estaban creciendo muy rápido
Empecé a preguntarme si debía renunciar y buscar un trabajo con un sueldo menor, pero que me permitiera disfrutar de esos momentos con ellos, que son como los hijos que nunca tuve. Entonces, algo hizo clic en mi cabeza: pasaba todo mi tiempo planeando el uso del dinero de otros, pero nunca el mío.
Fue en ese momento que comprendí que necesitaba una rutina financiera para ganar control sobre mi vida. Quería tener un fondo de emergencia y dinero para disfrutar con mis sobrinos: llevarlos al parque, al cine, al boliche, comprarles helados o pasar horas en centros de videojuegos. Quería libertad financiera, no para amasar riquezas, sino para poder disfrutar la vida sin estrés.
Suena complicado, ¿verdad? Pero esa rutina financiera fue la que me permitió años después fundar mi escuela «Dibujando Finanzas» y, durante la pandemia, pasar días en pijama viendo caricaturas sin preocuparme por el dinero. Hoy quiero compartir contigo cómo lo logré y cómo tú también puedes hacerlo.
Crea Tu Rutina Financiera: 5 Pasos para Transformar Tu Día a Día

1. Revisa tus números cada mañana
Dedica 5 minutos a revisar cuánto tienes en tus cuentas y cuánto debes. Este hábito puede parecer sencillo, pero es crucial para mantenerte consciente de tu situación financiera.
Ejemplo práctico:
Supongamos que tienes $5,000 en tu cuenta y una deuda de $1,200 en tu tarjeta de crédito. Hoy decides que no gastarás más de $200 para acercarte a tu meta de liquidar la deuda.
Tip: Usa una libreta o una app de finanzas personales para anotar estos números todos los días.
2. Planifica el gasto del día
Antes de salir de casa, define cuánto dinero necesitarás para el día y lleva solo el efectivo necesario.
Ejemplo práctico:
Si sabes que necesitas $50 para el transporte y $150 para la comida, no lleves más de $200 contigo. Esto reduce la tentación de gastar en cosas innecesarias, como un café caro o un antojo impulsivo.
Tip: Si usas tarjeta de débito, establece un límite mental y haz un esfuerzo consciente por respetarlo.
3. Prioriza el pago de deudas
Si tienes deudas, destina una parte de tu ingreso diario, semanal o mensual para pagarlas. Liberarte de ellas es clave para tener tranquilidad financiera.
Ejemplo práctico:
Si tienes una deuda de $5,000 y puedes destinar $500 al mes, revisa si puedes reducir algún gasto para aumentar ese pago a $800.
Tip: Usa el método «Bola de Nieve» para enfocarte primero en las deudas más pequeñas o el «Avalancha» para eliminar las de mayor interés.

4. Repasa tus metas financieras todos los días
Ten claras tus metas financieras y revísalas cada mañana. Esto te ayudará a tomar decisiones más conscientes.
Ejemplo práctico:
Si tu meta es ahorrar $10,000 para unas vacaciones en diciembre, cada vez que te sientas tentado a gastar en algo innecesario, piensa en lo cerca o lejos que estás de ese objetivo.
Tip: Escribe tus metas y colócalas en un lugar visible, como el refrigerador o tu escritorio.
5. Reflexiona al final del día
Antes de dormir, analiza si cumpliste con tu plan financiero del día. Esto te ayudará a mejorar y ajustar tus hábitos.
Ejemplo práctico:
Si te diste cuenta de que gastaste $50 más de lo planeado en un antojo, pregúntate qué puedes hacer mañana para compensarlo.
Tip: Lleva un diario financiero para anotar tus avances, errores y aprendizajes.
Haz que Este Año Sea Diferente
La clave para el éxito financiero no está en grandes cambios, sino en los pequeños pasos que damos todos los días. Como aprendí en 2011, una rutina financiera no solo transforma tu relación con el dinero, sino que también te da libertad para disfrutar lo que realmente importa.
Gracias a estos simples pasos, pude disfrutar de muchas tardes inolvidables con mis sobrinos. Aunque mi tía y algunos parientes políticos nunca entendieron cómo lo logré, e incluso me criticaron diciendo que debía ser millonaria para tener tanto tiempo libre, yo sabía que estaba haciendo lo mejor para mí y para ellos. Decidí priorizar esos momentos y dejé de lado un ingreso más alto para tener la libertad de vivir esos días especiales.

Hoy, mis sobrinos están en la universidad, pero los recuerdos que compartimos juntos son invaluables, mucho más que todo el dinero que dejé de ganar.
Si estás listo para empezar, tengo algo especial para ti: una guía llamada «Brújula Financiera», diseñada para ayudarte a implementar estos hábitos en tu día a día. Descárgala gratis en la sección de hojas de actividades de mi página y da el primer paso hacia una vida financiera más organizada y libre.
Y tú, qué harás hoy para acercarte a tus metas financieras? Comparte tu plan en los comentarios y motivemos a más personas a tomar el control de sus finanzas.

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